Arboleda. 3-1-09

Posted on January 5, 2009. Filed under: Exposiciones | Tags: , , , |

Plaza de Montmartre
Plaza de Montmartre

Macedonio de la Torre es un hombre que vivió y murió dentro del siglo XX. Pintó los mundos que se encontraban dentro de él, los mismos que pueblan cualquier paisaje de nuestro país, pero que pocos como él pueden ver de verdad, pues pocos los llevan metidos en la sangre. Sin embargo el no tenía sangre. Tenía carboncillo, óleo, acuarelas, pinturas, colores. A él lo revestía un color múltiple, y su cuerpo, llevado por esa sangre particular, no recorría el suelo sino maderas, papelas, mayólicas, metales, tela y cualquier otra superficie por donde iba marcando con su vida el trazo de un alma perenne.

 

  Pretendía hablar de Macedonio pues visité su muestra –y la de Polanco sobre La Casa de Cartón del increíble Martín Adán- junto a Claudia, mi enamorada y fue para ambos una colorida tarde. Caminando por las tupidas calles del centro de Lima, con el bochorno veraniego bajo un típico gris nuboso encima, decidiendo el nuevo rumbo en cada semáforo llegamos al Centro Cultural Inca Gracilaso de la Vega. Entramos. La sala del primer piso chillaba de silenciosa a nuestro caminar sobre la madera.

 

 El primer encuentro, inexorable, fue con una de la tantas “selvas” del artista norteño, apretados verdes en líneas hacia todos lados que no terminan de surgir, y no terminan de salir. A abrazados pasos multicolores transitamos sus demás selvas, paisajes y visiones, entre uno y otro retrato -de su hijo, familiares, de Vallejo, el cual nos hizo recordar la rudeza en las líneas fuertes del gran busto de César Vallejo que nos resguarda en la Facultad de Letras de la UNMSM-.  

 

 

 Se intercalaban las ventanas salientes a la calle y los cuadros volátiles, que rebotaban dentro de la sala entre ella y yo. Todo, en el interior, a excepción de nosotros permanecía silente; uno podía escuchar el breve aire comiéndose nuestras palabras, crujiendo en  la rica textura de las pinturas. 

 

Arboleda

Arboleda

 Entre varios cuadros, nos gustó uno que destacaba por su luminosidad, Puertas al Paraíso, que comparte la misma cualidad con Pintor y paisaje de la sierra norte, que también nos agradó. Pero, en una más de nuestras coinci-dencias, ambos dejamos fluir otra vez las palabras para señalarnos mutuamente el magistral traslado y compañía de verde a azul, y la fuerza que toma este último, en el cuadro Arboleda. Esa tumultuosa visión de color que representa una vegetación alucinada que lleva al pintor a ser digno merecedor de la frase que le dirigió el gran César Vallejo: “Macedonio de la Torre es dueño soberano de una estética realmente original y grande.” 

  

 El último tramo de la vista de los trazos de Macedonio tenía un paisaje oscuro que dejaba ver al final un claro de luz, Amanecer en la selva, al verlo, Claudia me dijo “Me gustan los paisajes que se abren y dejan ver algo más al final”, y los colores que se abrían al final de esos dos árboles con flores azules, que se encontraban como un arco, estaban vívidos en sus ojos. 

 

 

 

De vuelta en la calle Claudia sonrió al decir que le habían gustado las pinturas, y ambos coincidimos en la lastimera realidad de que exposiciones como ésta no tuvieran la suficiente mención en los medios. Pero hoy, al empezar el día y al leer El Dominical (4-1-09)me di con la feliz sorpresa de que el titular Color Inspirado de la portada era seguido por La pintura de Macedonio de la Torre, con el cuadro Plaza de Montmartre como profuso y pretérito fondo. Dentro del suplemento de El Comercio, Luis Enrique Tord, quien reseña la muestra en la pared de ingreso del CC  Inca Gracilaso de la Vega, escribe sobre Macedonio de la Torre. Aquí algunas líneas.

 

“Cuando falleció en Lima, el 13 de mayo de 1981, Macedonio era el decano de los pintores nacionales y se llevó consigo una experiencia única que atravesaba gran parte del convulso siglo XX”

 

“Macedonio, ya en Lima, abandonaría sus estudios de Derecho en San Marcos, resuelto a dedicarse a su arte. Su estadía en Buenos Aires al lado de maestros prestigiosos como Benito Quinquela Martín y Orlado Stagnaro consolidaron su vocación.”

 

“En Alemania conoció de cerca la tendencia expresionista germánica y la tendencia Die Brucke (El Puente), en Italia a los futuristas y en Bélgica y París apreció de cerca las obras de los impresionistas, estudió particularmente a los puntillistas y a Vincent van Gogh, experiencias todas que gravitaron en su obra.”

 

“Macedonio recogió en sus obras paisajes costeños, ruinas prehispánicas, los primeros barrios marginales, las ciudades de altos edificios, la coreografía ballet y las fantasías vegetales en las que halló uno de sus mejores momentos plásticos.”

 

Fue una buena muestra la de Macedonio, una agradable lectura la de El Dominical. Una excelente tarde con Claudia.

 

***

 

Para ver la muestra de Macedonio de la Torre visitar el Centro Cultural Inca Garciaso de la Vega de la Cancillería en Jr. Ucayali 391, de martes a sábado desde las 10 am hasta las 7:30 pm y los domingos entre las 10 am y las 6 pm y visitar su sitio oficial  http://macedoniodelatorre.com/  

 

Pintor y paisaje de la sierra norte

Pintor y paisaje de la sierra norte

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One Response to “Arboleda. 3-1-09”

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Interesante el último cuadro, buen juego de luces en los dos campos.


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